«ESTADO DEL MALESTAR», DE NINA LYKKE

Hoy vengo a reseñaros un libro que me leí el año pasado más o menos por estas fechas. Me gustó bastante y me ha parecido una forma circularmente perfecta para cerrar el ciclo de reseñas del año 2021.

LYKKE, Nina. Estado del malestar. Trad. Ana Flecha Marco. Barcelona: Gatopardo Ediciones, 2020.

Elin es una médica de familia con una vida de lo más común y tradicional, con todos los privilegios de los que puede disfrutar, dado su estatus social. Es alcohólica, también hay que decirlo, porque está hasta las narices de todo y de todos. Un día se reencuentra, por medio de las redes sociales, con un novio que tuvo durante su juventud. Y, de aquí en adelante, la vida de Elin se vuelve patas arriba.

Estar hasta las narices es un mal común, pero le ponemos nombres más complejos para poder vivir con ello1.

Lo que más interesante me pareció a mí de la novela fue la perspectiva que se le da a la sanidad y al estado de bienestar, del que todos disfrutamos (sin matizar, que yo sé que de aquí podemos sacar una problemática inmensa que necesita solución urgente. Pero no es el tema en el libro). Elin está harta de sus pacientes, no los aguanta. Sabe que van por ir, por quejarse, porque creen que los médicos tienen la solución a todos nuestros problemas, o que tienen que saberlo todo sí o sí. Esos pacientes que insultan a los profesionales, que creen que solo están ellos en el mundo, que creen que sus problemas son los más urgentes. Y ella, la protagonista, con la que tiene encima en su vida privada, simplemente no puede más. Las anécdotas que cuenta de los pacientes (muchas de ellas basadas en la realidad) tienen un toque de sentido del humor que resulta muy agradable de leer.

El cuerpo es como un bebé que grita y nadie sabe por qué2.

En otra línea, tenemos el problema de Elin, el problema moral al que debe enfrentarse, ese retorcer de las cosas de su vida que harán que la vea de otra manera, quizá con un toque de desidia que hará que nos preocupemos por ella en más de una ocasión. Hay un ¿qué haría yo en su lugar? constante mientras lees, un madre mía, Elin, sal de ahí cada diez páginas.

Cada uno tiene una historia y una capacidad propia e individual para enroscarse en sus propias complejidades. No existen las criaturas simples3.

Es fácil empatizar con el libro y con los personajes, incluso con los terribles pacientes. La lectura es amena, relajante, perfecta para pasarte un par de tardes en el sofá de casa.


1LYKKE, Nina. Estado del malestar. Trad. Ana Flecha Marco. P.21. Barcelona: Gatopardo Ediciones, 2020.

2LYKKE, Nina. Estado del malestar. Trad. Ana Flecha Marco. P.96. Barcelona: Gatopardo Ediciones, 2020.

3LYKKE, Nina. Estado del malestar. Trad. Ana Flecha Marco. P.133. Barcelona: Gatopardo Ediciones, 2020.

Publicado por

Isabel

Madrid, 6 de julio de 1993 - Estudié filología hispánica en la Universidad Complutense de Madrid y tengo la inmensa suerte de dedicarme a ella cuando no tengo que trabajar.

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