“LA IGNORANCIA”, DE MILAN KUNDERA

Siempre me parece difícil hablar de los libros de Milan Kundera, así que reseñarlos es una tarea harto trabajosa para mí. Hablé en una entrada sobre La identidad, pero lo hice de una forma insultantemente superficial. Kundera no se merece eso, ¡no en mi blog!

He leído solamente La insoportable levedad del ser, La identidad y La ignorancia y me gusta tanto este autor que pienso leerme todos y cada uno de sus libros, reseñarlos todos y hacer hasta una entrada especial hablando solamente de él y de sus obras. Eso sí que se lo merece.

La ignorancia es la historia de dos personajes que vuelven a su querida República Checa tras la caída del comunismo (o sea, veinte años después de que se marcharan). Esto, obviamente, es un proceso que les genera ciertos sentimientos encontrados. Este regreso se entrelaza con referencias al regreso a Ítaca de Ulises. Acompañamos a nuestros dos protagonistas a un viaje por su pasado y su presente, donde aparecen conexiones con otros personajes que hacen que la relación entre todos quede cerrada y perfectamente estructurada en lo que a mí me parece un círculo: el destino de los personajes se une sin dejar un solo hueco por el que alguien pueda librarse de la historia.

En griego, “regreso” se dice nostos. Algos significa “sufrimiento”. La nostalgia es, pues, el sufrimiento causado por el deseo incumplido de regresar. La mayoría de los europeos puede emplear para esta noción fundamental una palabra de origen griego (nostalgia) y, además, otras palabras con raíces en la lengua nacional: en español decimos “añoranza”; en portugués, saudade. En cada lengua estas palabras poseen un matiz semántico distinto. Con frecuencia tan solo significan la tristeza causada por la imposibilidad de regresar a la propia tierra. Morriña del teruño. Morriña del hogar. En inglés sería homesickness, o en alemán Heimweh, o en holandés heimwee. Pero es una reducción espacial de esa gran noción. El islandés, una de las lenguas europeas másantigas, distingue claramente dos términos: söknudur: nostalgia en su sentido general; y heimfra: morriña del terruño. Los checos, al lado de una palabra “nostalgia” tomada del griego, tienen para la misma noción s propio sustantivo: stesk, y su propio verbo; una de las frases de amor checas más conmovedoras es styska se mi po tobe: “te añoro; ya no puedo soportar el dolor de tu ausencia”. En español, “añoranza” proviene del verbo “añorar”, que proviene a su vez del catalán enyorar, derivado del verbo latino ignorare (ignorar, no saber de algo). A la luz de esta etimología, la nostalgia se nos revela como el dolor de la ignorancia. Estás lejos, y no sé qué es de ti. Mi país queda lejos, y no sé qué ocurre en él1.

A diferencia de los otros libros este me parece bastante realista y con un toque de sensatez que no conocía en el autor. Los personajes, quizás, me resulten un poco menos profundos, menos trabajados, pero también es cierto que poco hay que contar de ellos. Lo que interesa en esta obra es el contexto, el conflicto que se genera al tener que volver del país al que has emigrado durante tantos, tantísimos años. Y ese conflicto sí está tratado con la profundidad que Milan Kundera sabe otorgarle a aquello que lo precise.

¿Habéis leído algo de Kundera? ¿Qué os parece este autor? ¿Os gusta este tipo de literatura?