UN GENOCIDIO RECORRE EUROPA

Una mirada histórica de la ocupación colonial israelí sobre Palestina

Un fantasma recorre Europa: el fantasma del genocidio. Todas las potencias de la nueva Europa se han unido en Santa Alianza pero no para acorralar a ese fantasma, sino para mirar hacia otro lado. Líderes europeas como Ursula Von Der Leyen o Kaja Kallas mantienen reuniones diplomáticas y amistosas con otros líderes israelíes, afirmando que tienen derecho a defenderse1. Por su parte, España ha sido el mayor exportador de armamento a Israel en la Unión Europea entre febrero y mayo de este año2. Y, por supuesto, mención honorífica para Estados Unidos, principal patrocinador de la liga del genocidio. De hecho, si Israel es la cuarta nación del mundo en cuanto a potencia militar es gracias a que Estado Unidos se lo permite porque lo ve como un «bien estratégico».3

Todos sabemos lo que está pasando y a todos nos están llegando, cada vez más, las imágenes desde Gaza. Esas imágenes de los bombardeos, las ruinas, las colas del hambre que derivan en una trampa mortal, los niños famélicos y en los huesos, los llantos, los gritos y la desesperación. Pero, ¿sabemos realmente cómo ha empezado todo esto? ¿Conocemos de verdad la raíz de este genocidio? Son muchos los que hacen de la tierra prometida por Dios una bandera sagrada, y otros los que hacen del ataque del 7 de octubre a manos de Hamás el verdadero inicio y la única justificación de todo. Algunos, quizás no sepan qué está pasando realmente.

En el artículo de hoy vamos a ir al principio del todo, a la Palestina del Imperio Otomano, pasando por la Primera Guerra Mundial, el nacimiento del sionismo y el papel de Estados Unidos, la Declaración de Balfour, el dominio británico, las primeras expulsiones territoriales, la creación del Estado de Israel, la fuerza de su ejército, las intifadas, los acuerdos de Oslo y el 7 de octubre hasta llegar al 2025.

Hoy vamos a resolver todas las dudas o confusiones que pueda haber. Porque hay un fantasma que de verdad sí es peligroso: el de la propaganda y la desinformación. Ese fantasma se expande por el mundo entero a una velocidad incontrolable y, a veces, puede ser demasiado tarde para espantarlo.

1) Los inicios: ¿desde cuándo existe Palestina?

Determinar desde cuándo existe exactamente Palestina no es tarea sencilla. No obstante, la cartografía histórica recoge el topónimo de «Palestina» ya desde el siglo II, reapareciendo en mapas del siglo XIV y, de nuevo, en el siglo XVIII. De manera injusta, en el siglo XXI ya no aparece.

Detalle de la Tabula Peutingeriana (copia del siglo XIV de un mapa romano del siglo IV-V) donde figura el topónimo «Palestina» en la región correspondiente al Levante4
Representación moderna basada en la Cosmographia de Ptolomeo (siglo II) donde se puede ver escrito en griego «Palaistinia»5
Mapa del cartógrafo francés Robert de Vaugondy (1753)6 donde también vemos el topónimo

Desde 1516, Palestina se encuentra bajo el control del Imperio Otomano, un imperio que duró seis siglos. Con el auge de los nacionalismos en el siglo XIX y la alianza de los otomanos con Alemania y Hungría contra Francia, Reino Unido y Rusia en la Primera Guerra Mundial, se desvanece este imperio y el Tratado de Versalles establece su partición.7 A finales del siglo XIX, la región está dividida en tres distritos: Nabius, Acre y Jerusalén. El 70% de las personas eran musulmanas, que convivían con minorías cristianas y judías8. Se crea, además, las Sociedad de Naciones, un sistema por el que se concedía a un Estado miembro un mandato para gobernar una zona que antes pertenecía al Imperio Otomano. En teoría, ese sistema de mandato solo se daría hasta que pudieran valerse por sí mismos y se consideraran capaces de independizarse. Así, Irak se independiza en 1932, Líbano en 1943 y Siria en 1946. La excepción fue Palestina, que quedó bajo el mandato de Gran Bretaña9.

2) Sionismo: puesta en escena de una ideología político-religiosa clave

Es importante diferenciar entre sionismo religioso y sionismo político. Ambos conceptos se dan la mano pero el primero empieza en el siglo XVI como un proyecto evangélico cristiano en Europa10 y el otro a finales del siglo XIX en un seno gubernamental con fines imperialistas y cuyo objetivo es específicamente operar en Palestina.

En el contexto de la Primera Guerra Mundial, los judíos estaban repartidos por todo el continente europeo sin lengua ni territorio común y con una tradición religiosa que los llevaba a una patria sagrada fuera de Europa.11 Perry Anderson, en su artículo Precipitarse a Belén, nos dice: «había también una vieja disposición ideológica dentro de la cultura protestante, con su profundo apego al Pentateuco, que apoyaba el regreso de los judíos a la Tierra Prometida». (7) En otro artículo titulado La casa de Sión12, el mismo autor ahonda en esta necesidad de instrumentalización religiosa por parte del sionismo al hablar de la «necesidad del sionismo secular de un señuelo religioso con el que unificar a un pueblo carente de los lazos comunes de la lengua o la geografía, y capaz de proporcionar una base teológica a sus reclamaciones de la Tierra Prometida». (18)

Entendemos pues, para todos aquellos que solo ven en esto un motivo religioso, que ambas vertientes sionistas confluyen en un mismo escenario, pero es el político arrastrado por el religioso el motor de lo que ahora estamos viviendo. La fuerza imperialista dirigida por unos cuantos poderosos y enfocada en conseguir una patria común para los judíos marginados es la exégesis pentateuca más conveniente.

Paralelamente a todo lo que viene sucediendo en Palestina a finales del siglo XIX, se crea el sionismo político, un movimiento internacional cuyo objetivo es crear un Estado judío. Este movimiento está liderado por un periodista austriaco llamado Theodor Herzl, quien convocó el Primer Congreso Sionista en Basilea en el año 1897, que aprobó un programa para «establecer un hogar en Palestina para el pueblo judío»13. De esta reunión surgió también la Organización Sionista Mundial.14

Desde el principio, Estados Unidos ya fue un actor importante en este movimiento. Para hacernos a una idea de hasta dónde consiguió llegar el sionismo estadounidense, solo tenemos que acudir a la figura de Louis Brandeis, juez del Tribunal Supremo desde 1916 hasta 1939 y presidente, en su momento, de la Oficina Sionista Internacional. Fue también el líder de los Perushim, una especie de asociación que reclutaba jóvenes de Harvard para trabajar en la causa sionista. Además, en 1918 fue nombrado presidente honorífico de la Organización Sionista de Estados Unidos (ZOA).15

Así, tanto en Europa de la mano de Herzl como en Estados Unidos de la de Brandeis, comenzó este fanatismo imperialista llevando por bandera la promesa de Dios. Bajo la clandestinidad y desde la estructura del sistema, el lobby sionista consigue movilizar a toda una población judía en retorno al monte Sión.

3) «Estimado Lord Rothschild»: estrategia, promesa y traición – la Declaración de Balfour

Tanto era el poder del sionismo que algunos historiadores afirman que presionaron a Estados Unidos para adentrarse en la Primera Guerra Mundial aliado con Gran Bretaña a cambio de un acuerdo por parte de estos donde se garantizara la vía libre para la colonización de Palestina.16 Estados Unidos accedió y ese acuerdo se materializó en una carta que envió el ministro de exteriores británico, Lord Balfour, al líder sionista Lord Rothschild, el 2 de noviembre de 1917, donde promete convertir Palestina en un hogar nacional para el pueblo judío.

Copia digital de la carta que envío Balfour a Rothschild. Marxist Internet Archive. 9 de julio de 2007. Web: https://www.marxists.org/espanol/tematica/palestina/documentos/externos/balfour1917.htm

De hecho, varios autores como Ilan Pappé, Perry Anderson o Alice Weir, coinciden en que ni las autoridades británicas ni las estadounidenses estaban realmente de acuerdo, en un principio, en echar a medio millón de palestinos de su tierra, pero que fue la presión sionista y el apoyo de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial quienes les hicieron cambiar de opinión. Como se ve en la carta, este apoyo iba de la mano de la promesa de no hacer nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no-judías existentes en Palestina algo que, claramente, no ha ocurrido jamás.

4) Palestina bajo el mandato británico: un laboratorio colonial

Llegamos a los años 1918-1920 y vamos a poner el foco en Palestina bajo el régimen británico. En 1919 sucede que intelectuales y activistas palestinos se organizan en asociaciones musulmano-cristianas y conforman el Congreso Árabe Palestino con el objetivo de oponerse a la Declaración de Balfour. De hecho, este mismo año fueron a la Conferencia de Paz de París para pedir su desistimiento.17La respuesta de los británicos fue la de empezar a crear sus propias instituciones y a reforzarlas debilitando, asimismo, las palestinas. La administración colonial británica creó su propia infraestructura de Estado, permitieron a los colonos judíos construir su propio sistema educativo o sus propias instalaciones militares. De hecho, se toleró la creación de la Haganá, una fuerza paramilitar judía, mientras que a los palestinos no se les permitía armarse de manera significativa.18 Mientras los británicos reforzaban los servicios estatales como la educación o la sanidad a la población judía, acrecentaba la desigualdad entre esos mismos servicios para la población palestina, que era mayoritariamente y a la fuerza, rural.

Con el Imperio Otomano no se podían obtener tierras individualmente, sino que el Estado se las cedía a grandes terratenientes y, con ellas, hacían aldeas.19A principios del siglo XX, los sionistas judíos reformaron esta ley y consiguieron desalojar de sus tierras a palestinos, los cuales no podían demostrar que esas tierras eran suyas porque, por la legislación otomana, estaban registradas colectivamente a nombre de la aldea.20 Obviamente, los palestinos se resistieron y se generaron oleadas de conflictos. Se expoliaron tierras a una velocidad sin precedentes en la historia del colonialismo. A principios de 1947, los judíos poseían el 7% de la tierra palestina y, a finales de 1950, el 92%.21 Así continuamos hasta nuestros días, donde las viviendas, los olivos y los huertos son destruidos y sus dueños expulsados, sobre todo en la zona de Cisjordania. Recomiendo, para más información sobre esto, ver el documental No Other Land, de Yuval Abraham, Basel Adra, Hamdan Ballal y Rachel Szor.

En abril de 1936, el Alto Comité Árabe (creado en 1936) convocó una huelga exigiendo el fin de la compra de territorios, de la inmigración judía y del establecimiento de un gobierno palestino. Los jóvenes palestinos, además, organizaron una revuelta contra británicos y judíos, revuelta que duró tres años. En junio de este mismo año, el ejército voló edificios, matando, deteniendo e hiriendo a miles de palestinos. En julio de 1937, la administración británica declaró ilegal el Alto Comité Árabe y su líder fue perseguido. 22

El 1 de febrero de 1947 Palestina quedó en manos de la ONU, quien tenía que encargarse de solucionar lo que llamaron «la cuestión palestina». Una vez más, los sionistas presionaron para que Palestina quedara partida y se le entregara a ellos un 55% del territorio, aunque parece ser que está documentado que realmente más adelante iban a querer la totalidad del país.23Una vez más, Estados Unidos, de la mano del presidente Truman, apoya este plan de partición puesto que considera que los votos y las contribuciones de los judíos eran esenciales para ganar las próximas elecciones presidenciales. 24El 29 de noviembre de 1947, la ONU votó la Resolución 181, donde se declara la partición de Palestina. Esta sería la antesala de la Nakba (“catástrofe” en árabe), donde jóvenes palestinos crean dos pequeños organismos paramilitares que nada tenían que hacer contra los que poseía Israel: la Haganá, el Irgún y la Banda de Stern. Estaban muchísimo más equipados y tenían diez veces más miembros.25Tras la Resolución, una oleada de violencia sacudió Palestina en una guerra que acabó con cerca de 750.000 palestinos expulsados.26Se ha creado, así, el Estado de Israel de una manera tremendamente sanguinaria.

Todos los nacionalismos étnicos –y todos los nacionalismos son étnicos en alguna medida– contienen semillas de una violencia potencial contra otras nacionalidades. No son rasgos culturales diferenciadores sino situaciones históricas las que determinan que estas semillas den su fruto. El nacionalismo judío nació de una combinación de desesperación desterritorializada y de privilegio socio-político. Al igual que la mayoría de los movimientos nacionales, movilizó elevados ideales y una valentía devota entre sus adeptos. Pero sólo podía alcanzar objetivos que otros, situados en posiciones más afortunadas, tuvieron al alcance de forma relativamente fácil o pacífica a través de la connivencia colonial y de la expoliación violenta. Para esta empresa, el sionismo requería cuadros de temperamento implacable y, en efecto, los produjo. En la galería de los nacionalismos modernos, su expediente se encuentra en uno de los extremos de un espectro de crueldad atestado por muchos otros. No hay motivo para exaltar su éxito, que dependió en gran medida del poder imperial, ni para embellecer su conducta, cuyas consecuencias han seguido enconándose hasta el día de hoy. Pero no resultaron excepcionales en la persecución de su objetivo. No fueron más que vulgares limpiadores. 27

5) De la Nakba a la Guerra de los Seis Días: represión, exilio y resistencia palestina

Después de la Nakba de 1948 y ya casi toda Palestina bajo el mandato de un nuevo Estado llamado Israel, se sucedieron la represión militar, la violencia y las expropiaciones. Ahora, el ejército israelí podía expulsar a los palestinos de sus hogares y dispararlos o saquear sus negocios. Además, se impuso un toque de queda en el año 1956 donde, si después de las 16:30 horas quedaba algún palestino en la calle, este sería ejecutado. Este toque de queda (con precedentes, por cierto) no se avisó con mucha antelación y algunos campesinos no se enteraron, por lo que fueron brutalmente asesinados.28

En paralelo, se crearon campos de refugiados tanto en Cisjordania como en la Franja de Gaza y fue precisamente en este último donde nacieron los primeros actos de resistencia. Se formaron unidades guerrilleras llamadas fedayines («los dispuestos a sacrificarse») que, más adelante, en 1956 y con el impulso de estudiantes palestinos exiliados en Egipto, Kuwait o Líbano, crearon un grupo llamado Fatah. Este grupo hizo varios intentos de sabotaje, como el de volar parte del Acueducto Nacional de Israel (acueducto que había construido Israel y que desviaba el agua del río Jordán). Como era de esperar y para sorpresa de nadie, Estados Unidos condenó el acto, en parte porque le había sentado muy mal que Egipto nacionalizara el Canal de Suez, un canal comercialmente muy estratégico que amenazaba la hegemonía Estados Unidos frente a Europa y Asia.

En 1964 se creó la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) en 1967 y el Frente Democrático por la Liberación de Palestina (FDLP), en el mismo año. Todos ellos enfocados en la lucha por la liberación de Palestina y apoyados por Gamal Abdel Nasser, presidente de Egipto. Nasser tenía una forma muy peculiar de defender al pueblo palestino. Sin meterme mucho en geopolítica y tras la opinión que he forjado leyendo a varios autores como David Yallop, Perry Anderson, Chomsky o, sobre todo, a Pappé, me da la sensación de que Nasser realmente utilizó la causa palestina como símbolo para atacar a Israel y crear una gran nación árabe liderada por Egipto. Por eso, a veces parece que ayuda al pueblo palestino y, a veces, parece que lo vende. Porque, mientras prometía liberar palestina, mantenía también bajo estrecho control la actuación de los fedayines y ponía por delante su propia agenda geopolítica, que no consistía más que en mantener una fuerte presión frente a las potencias occidentales.

En este clima de represión, frustración e instrumentalización llegamos al año 1967 y, concretamente a la Guerra de los Seis Días. En esta guerra – duró seis días de verdad -, Israel combatió a los países árabes unidos y liderados por Egipto y ocupó militarmente29 los territorios restantes de Palestina (Cisjordania, Jerusalén y la Franja de Gaza). Da comienzo, así, una nueva fase de ocupación más intensa si cabe.30

6) Entre la resistencia y la diplomacia: las intifadas y los Acuerdos de Oslo

Llegamos al año 1987. Han pasado veinte años desde la Guerra de los Seis Días y los habitantes de los territorios palestinos han convido en un clima de expulsiones forzosas, detenciones, encarcelamientos sin justificación, abusos, etc. Están cansados. Hartos. Así, en diciembre de 1987, estalló la Primera Intifada («levantamiento» en árabe), un movimiento de protesta completamente pacífico31 y caracterizado por un alto grado de organización comunitaria. En palabras de Chomsky en su libro El triángulo fatal: «La Intifada palestina es una hazaña considerable de autodisciplina colectiva».32 Hubo movimientos de protesta hasta 1993, donde el ejército israelí intensificó aún más su respuesta violenta reaccionaria.

En este momento entra en juego Fafo, un instituto fundado por la Confederación Noruega de Sindicatos. Israel, la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) y los sindicatos de Noruega tenían bastante buena relación, así que consideraron que era una opción adecuada que este se convirtiera en mediador. El 13 de septiembre de 1993, tras un largo proceso de negociaciones, se firmó en los jardines de la Casa Blanca, el Acuerdo de Oslo I, que básicamente acepta que el fuerte es Israel y el débil es la OLP, y considera que tienen más peso los objetivos del país ocupante, manteniendo a la OLP como un mero subordinado. En este acuerdo, los israelíes estaban dispuestos a renunciar al control directo de cerca del 40% de Cisjordania y permitir que sus asuntos internos estuvieran gestionados por un nuevo organismo salido de la OLP, la Autoridad Palestina (AP). A cambio, los palestinos tenían que aceptar colaborar con el ejército israelí en la vigilancia y la represión de cualquier tipo de resistencia a la ocupación.33 Algunos miembros de la OLP y otros grupos políticos islamistas como Hamás o la Yihad Islámica Palestina, se negaron a formar parte de la AP y aceptar el acuerdo de Oslo.

En septiembre de 1995 se redactó un acuerdo más detallado: el Acuerdo de Oslo II. En este acuerdo, básicamente se dividió Palestina en zonas y se restringió el acceso de los palestinos a ciertas zonas (por eso los palestinos de Masafer Yatta no pueden salir a territorio israelí). Quedaría, así, la Zona A – el 18% de Cisjordania para los palestinos -; Zona B – Israel y la Autoridad Palestina compartían el poder aunque gobernaba Israel a todos los efectos – y la Zona C – asentamientos judíos en su mayoría -. La Franja de Gaza no se definió pero se gestionó parecido a la Zona B.34 Este acuerdo parece que tuvo mejor acogida que el primero y todo iba más o menos bien hasta que en noviembre de ese mismo año asesinaron al primer ministro israelí, Isaac Rabin. El líder del partido de derecha Likud, Benjamín Netanyahu, consiguió así ganar sus primeras elecciones. ¿Qué hizo? aplicar medidas mucho más opresivas hacia los palestinos y construir cientos de puestos de control en todas las zonas. Además, construyó una valla de alambre de espino alrededor de la Franja de Gaza.

En el año 2000 estalló la Segunda Intifada, un levantamiento mucho más militarizado que se expande hacia el propio Israel.35 Se sucedieron una serie de ataques donde el más mortífero de todos lo perpetró Hamás: el atentado contra el Park Hotel de Netanya mientras los judíos celebraban la Pascua judía. Israel respondió reocupando Cisjordania y partes de la Franja e incrementando notablemente los ataques.

La Segunda Intifada marcó un punto de inflexión al intensificarse los ataques. Quedó al descubierto una realidad que llevaba tiempo asomándose: ni la resistencia ni la diplomacia iban a lograr romper el ciclo de opresión de años atrás.

7) El Estado de Apartheid: segregación y control en territorios palestinos

Después de la Segunda Intifada se privó aún más de sus derechos a los ciudadanos palestinos. En 2003 se aprobó la Ley de Nacionalidad y Entrada en Israel, que prohibía a los habitantes de Cisjordania y Gaza obtener la ciudadanía o el permiso de residencia por matrimonio con un ciudadano israelíes. En 2018 se aprobó la Ley Básica del Estado-Nación Judío, que rebajaba el árabe de lengua del Estado a lengua protegida, reivindicaba Jerusalén como capital de Israel y promovía la expansión de los asentamientos.36 En este periodo se aprobaron muchísimas más leyes discriminatorias que conformaron, poco a poco, un estado de apartheid.

8) 7 de octubre de 2023: el genocidio que recorre Europa

El 7 de octubre de 2023, la organización militar Hamás atacó Israel inesperadamente y sin precedentes. Lanzaron cohetes de largo alcance causando muertes y heridos y tomaron cientos de rehenes37. Este ataque desató una violencia militar inmediata y devastadora por parte de Israel y marcó un cambio brutal en la represión ejercida en la Franja de Gaza donde, directamente, las bombas ya lo han destruido todo.

Hay quienes consideran que aquí empezó todo y, en parte, puede ser normal porque, hasta entonces, apenas se hablaba en la prensa de lo que pasaba en Israel con Palestina. Fue una noticia que llegó a todos y lo siguiente que nos llegó fue la respuesta de Israel. Por lo tanto, es fácil pensar que Israel se está defendiendo. Pero ¿defendiendo de quién? ¿de unos combatientes salidos de Gaza cuya mitad de la población tiene menos de veintiún años y, por lo tanto, solo conocen la realidad de la violencia, el asedio y los bombardeos?38 En Palabras del propio Pappé: «Los combatientes de Hamás que irrumpieron en Israel el 7 de octubre eran en su mayoría jóvenes que aprendieron el lenguaje de la violencia gracias a las bombas que les había lanzado Israel. Eso no justifica sus acciones, pero no deberíamos estar tan seguros de que si nosotros hubiéramos sufrido el mismo trauma, sin un final cercano, no reaccionaríamos de una forma muy parecida»39

Por supuesto que el 7 de octubre no es el origen de nada y por supuesto que Israel no se está defendiendo de nadie. Ha utilizado el ataque para justificar la limpieza étnica que lleva cometiendo durante 77 años ante la comunidad europea y para practicar la política del genocidio en un intento de pasar desapercibido a través del victimismo. Y no es una cuestión de defender a Hamás y justificar sus ataques. Es una cuestión de condenar todo tipo de violencia pero de saber qué nivel de esta ejercen unos en relación con otros. No hace falta apoyar a Hamás para condenar el genocidio. No hace falta meterlos en la ecuación para alzar la voz y poner al pueblo palestino dentro de su propia historia para dotarlos de una identidad que les está siendo arrebatada delante de todos nosotros. Hace falta tener dos dedos de frente y saber quiénes son las verdaderas víctimas de todos esto: los civiles niños, ancianos y adultos. Hay ya tres generaciones de palestinos muriendo en la Franja de Gaza y no se le da la suficiente visibilidad. La prensa en Israel está invadida por la propaganda – lo cual es lógico porque responde a unos intereses muy concretos -, pero la prensa occidental edulcora deliberadamente la situación40 mientras los primeros en morir son los niños, bien porque los están matando de hambre, bien porque el ejército israelí los ejecuta sin escrúpulos en las colas del hambre.41 Pero, mientras tanto, el pueblo palestino se muere y nosotros somos los espectadores de los likes y los compartidos.42

Lo que está pasando en Palestina no es un enfrentamiento nuevo ni un episodio aislado. Hemos visto que es el resultado de años de un pueblo oprimido, perseguido, expulsado y, ahora, exterminado. Y tú, aunque no lo creas, puedes ayudar hablando del tema, difundiendo siempre información real, corrigiendo los discursos desinformados y, en definitiva, contando la verdad. Porque, a estas alturas, es lo único que les queda.

  1. Alfonsina. Von der Leyen se alinea con Israel y deja fuera a Irán ¿diplomacia o parcialidad? El solidario. 14 de junio de 2025: Web: https://elsolidario.com/von-der-leyen-se-alinea-con-israel-y-deja-fuera-a-iran-diplomacia-o-parcialidad/ y GARCÍA, Enrique. Kallas pide volver al alto el fuego en Gaza e insta a Israel a responder con «proporcionalidad». Cadena Ser. 24 de marzo de 2025. Web: https://cadenaser.com/nacional/2025/03/24/kallas-pide-volver-al-alto-el-fuego-en-gaza-e-insta-a-israel-a-responder-con-proporcionalidad-cadena-ser/ ↩︎
  2. RODRÍGUEZ, Olga. España es el país de la UE que más “armas y municiones” ha importado desde Israel de febrero a mayo de 2025. Eldiario.es. 23 de julio de 2025. Web: https://www.eldiario.es/internacional/espana-pais-ue-armas-municiones-importado-israel-febrero-mayo-2025_1_12486086.html ↩︎
  3. CHOMSKY, Noam. El triángulo fatal. P.130. Popular S.A. Madrid: 2002. ↩︎
  4. Autor desconocido. Tabula Peutingeriana. Edición facsímil de Konrad Miller (1887-1888). Imagen completa disponible en Wikimedia Commons, dominio público: https://es.wikipedia.org/wiki/Tabula_Peutingeriana#/media/Archivo:TabulaPeutingeriana.jpg ↩︎
  5. PTOLOMEO, Claudio. Cosmographia. Siglo II. Imagen de una edición renacentista disponible en Wikimedia Commons, dominio público: https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Oldest_surviving_Ptolemaic_map_of_Palestine,_from_Ptolemy%27s_fourth_map_of_Asia.png ↩︎
  6. DE VAUGONDY, Robert. Antiquor Imperiorum Tabula, in qua prae caeteris Macedoniae, Syriae, Phoenices, Palaestinae, Aegypti, Arabiae, & Mesopotamiae imperia. París, 1753. Imagen disponible en Barry Lawrence Ruderman Antique Maps Inc.: https://www.raremaps.com/gallery/detail/85294/antiquor-imperiorum-tabula-in-qua-prae-caeteris-macendonia-de-vaugondy ↩︎
  7. KISS, Teresa. Imperio Otomano. Enciclopedia Humanidades. 26 de abril de 2017. Actualizado el 27 de junio de 2025. Web: https://humanidades.com/imperio-otomano/ ↩︎
  8. PAPPÉ, Ilan. Breve historia del conflicto entre Israel y Palestina. Traducción de Lidia Pelayo Alonso. P. 9. Capitán Swing. Madrid: 2024. ↩︎
  9. Ibid., P. 17 ↩︎
  10. Ibid., P. 10 ↩︎
  11. ANDERSON, Perry. Precipitarse a Belén. The New Left Review. N 10. 2001. Web: https://newleftreview.es/issues/10/articles/perry-anderson-precipitarse-hacia-belen.pdf ↩︎
  12. ANDERSON, Perry. La casa de Sión. The New Left Review. N 96. 2016. Web: https://newleftreview.es/issues/96/articles/perry-anderson-la-casa-de-sion.pdf ↩︎
  13. PAPPÉ, Ilan. Breve historia del conflicto entre Israel y Palestina. Traducción de Lidia Pelayo Alonso. P. 14. Capitán Swing. Madrid: 2024. ↩︎
  14. WEIR, Alison. La historia oculta de la creación del Estado de Israel. Traducción de Catalina Martínez Muñoz. P. 21. Capitán Swing. Madrid: 2015. ↩︎
  15. Ibid., Capítulo 3. ↩︎
  16. Ibid., P.42 ↩︎
  17. PAPPÉ, Ilan. Breve historia del conflicto entre Israel y Palestina. Traducción de Lidia Pelayo Alonso. P. 22. Capitán Swing. Madrid: 2024 ↩︎
  18. Ibid., P. 24 ↩︎
  19. Ibid., P. 13 ↩︎
  20. Ibid., P. 36 ↩︎
  21. ANDERSON, Perry. Precipitarse a Belén. The New Left Review. N 10. 2001. Web: https://newleftreview.es/issues/10/articles/perry-anderson-precipitarse-hacia-belen.pdf ↩︎
  22. Ibid., 46 ↩︎
  23. WEIR, Alison. La historia oculta de la creación del Estado de Israel. Traducción de Catalina Martínez Muñoz. P. 83. Capitán Swing. Madrid: 2015. ↩︎
  24. Ibid., P. 89 ↩︎
  25. PAPPÉ, Ilan. Breve historia del conflicto entre Israel y Palestina. Traducción de Lidia Pelayo Alonso. P. 54. Capitán Swing. Madrid: 2024 ↩︎
  26. WEIR, Alison. La historia oculta de la creación del Estado de Israel. Traducción de Catalina Martínez Muñoz. P. 104. Capitán Swing. Madrid: 2015 ↩︎
  27. ANDERSON, Perry. Precipitarse a Belén. The New Left Review. N 10. 2001. Web: https://newleftreview.es/issues/10/articles/perry-anderson-precipitarse-hacia-belen.pdf  ↩︎
  28. PAPPÉ, Ilan. Breve historia del conflicto entre Israel y Palestina. Traducción de Lidia Pelayo Alonso. P. 70. Capitán Swing. Madrid: 2024 ↩︎
  29. En 1967, la ocupación de la Franja de Gaza era de carácter militar directo, con tropas israelíes desplegadas controlando las fronteras, el espacio aéreo y el marítimo pero permitiendo aún a los palestinos vivir ahí. A día de 8 de agosto de 2025 hemos recibido en la prensa la noticia de la ocupación total de la Franja, es decir, la ocupación física y militar y la expulsión de los miles de palestinos que aún siguen ahí (https://elpais.com/internacional/2025-08-08/el-gabinete-de-seguridad-israeli-aprueba-los-planes-de-netanyahu-para-ocupar-la-ciudad-de-gaza.html) ↩︎
  30. PAPPÉ, Ilan. Breve historia del conflicto entre Israel y Palestina. Traducción de Lidia Pelayo Alonso. P. 78. Capitán Swing. Madrid: 2024., P.78 ↩︎
  31. Ibid., P. 91 ↩︎
  32. CHOMSKY, Noam. El triángulo fatal. P.186. Popular S.A. Madrid: 2002 ↩︎
  33. Ibid., P. 95 ↩︎
  34. Ibid., P. 97 ↩︎
  35. Ibid., P. 104 ↩︎
  36. Ibid., P. 107 ↩︎
  37. PITA, Antonio. Hamás lanza contra Israel un ataque sorpresa y sin precedentes desde Gaza. 7 oct 2023. Web: https://elpais.com/internacional/2023-10-07/las-milicias-de-gaza-lanzan-un-ataque-sorpresa-contra-israel-sin-precedentes.html ↩︎
  38. Ibid., P. 119 ↩︎
  39. Ibid., P. 119 ↩︎
  40. GARCÍA, Isabel. Las palabras que edulcoran el genocidio del siglo XXI. La biblioteca de Isabel. 3 abr 2025. Web: https://labibliotecadeisabel.com/2025/04/03/las-palabras-que-edulcoran-el-genocidio-del-siglo-xxi/ ↩︎
  41. GARCÍA, Isabel. ¿Qué comen los niños en Gaza? A veces, harina. A veces, metralla. La biblioteca de Isabel. 22 jun 2025. Web: https://labibliotecadeisabel.com/2025/06/22/que-comen-los-ninos-en-gaza-a-veces-harina-a-veces-metralla/ ↩︎
  42. GARCÍA, Isabel. Morir de hambre, morir viral. La biblioteca de Isabel. 23 jul 2025. Web: https://labibliotecadeisabel.com/2025/07/23/morir-de-hambre-morir-viral/ ↩︎